La geopolítica detrás del comercio internacional: China, EUA y México
Una rivalidad que redibuja el mapa comercial mundial
China vs. EE.UU.: la pugna estratégica
El comercio internacional vive una de sus mayores transformaciones desde la creación de la OMC. La competencia entre China y Estados Unidos no es solo comercial: es tecnológica, diplomática y de influencia sobre rutas estratégicas.
China sigue siendo el líder manufacturero del mundo: en 2024 mantuvo más del 28 % de la producción global (Banco Mundial 2024). A la par, EE.UU. ha reforzado políticas industriales como el Inflation Reduction Act (IRA) y el CHIPS Act, con incentivos para relocalizar cadenas de suministros críticas en Norteamérica.
“La geopolítica ya no es un contexto: es un factor operativo que define costos, rutas y riesgos.”
La tensión bilateral ha provocado sanciones, restricciones tecnológicas y reacomodos en sectores estratégicos como semiconductores, energías limpias y automotriz.
México como pivote geoeconómico en Norteamérica
La guerra comercial abrió un espacio que México ha capitalizado con rapidez. Desde 2023, México superó a China como el principal socio comercial de EE.UU., con más de $798 mil millones USD en intercambio bilateral en 2024 (Oficina del Censo de EE.UU., 2024).
¿Por qué?
- Ventaja geográfica.
- Acceso preferencial bajo USMCA.
- Redes logísticas maduras hacia y desde Norteamérica.
- Crecimiento del Nearshoring.
Cadenas de suministro: del “Made in China” al “Made in North America”
Nearshoring: tendencia, necesidad y presión competitiva
El nearshoring dejó de ser moda y pasó a ser estrategia de supervivencia. Según Kearney (2024), más del 96 % de las empresas manufactureras estadounidenses consideran mover parte de su producción fuera de China. México es el principal receptor de ese reacomodo:
- Costos competitivos.
- Infraestructura consolidada.
- Especialización en automotriz, aeroespacial, electrónica y semiconductores.
- Acceso logístico inmediato a EE.UU. a través de corredores transfronterizos.
Sin embargo, la relocalización no significa romper con China; muchas empresas mantienen esquemas donde México funciona como ensamblador final para cumplir contenido regional USMCA.

Impactos logísticos: RoRo, LoLo, forwarders y logística 4PL
La reconfiguración ha modificado los flujos de logística en Norteamérica:
- Aumento en tráfico multimodal entre México y EE.UU.
- Crecimiento del uso de RoRo para vehículos y maquinaria.
- Mayor demanda de LoLo para cargas sobredimensionadas en energía y manufactura avanzada.
- Repunte en cargas proyecto, especialmente en infraestructura industrial.
Aquí los forwarders y operadores de logística 4PL se vuelven esenciales: deben orquestar transporte, aduanas, trazabilidad y riesgos geopolíticos.
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Riesgos y tensiones que redirigen el comercio exterior
Regulación, aranceles y contenido regional USMCA
La geopolítica se manifiesta en normas concretas:
- Aranceles punitivos entre China y EE.UU.
- Reglas de origen automotrices del USMCA (75 % de valor regional).
- Controles estrictos de trazabilidad para evitar triangulación indebida.
De acuerdo con la USTR (2024), las revisiones del USMCA en 2026 pondrán mayor presión en la definición de contenido regional, lo cual afectará cadenas de valor que aún dependen de insumos asiáticos.
Tecnología, seguridad nacional y restricciones dual-use
El comercio tecnológico es hoy un campo de batalla. EE.UU. ha restringido exportaciones de chips avanzados a China, mientras ambos países fortalecen controles de mercancías de uso dual (civil-militar), lo que incrementa la carga documental y aduanera.
Para empresas mexicanas, esto implica:
- Revisiones más estrictas en aduanas.
- Auditorías de origen.
- Validación técnica de proveedores.
- Necesidad de forwarders con competencias en comercio exterior sensible.

Estrategias para empresas en un entorno geopolítico incierto
Para importadores y exportadores
- Diversificar proveedores y rutas.
- Fortalecer trazabilidad documental (certificados USMCA, fichas técnicas, origen).
- Evaluar riesgos geopolíticos en contratos y abastecimiento.
- Preparar esquemas híbridos: China+México, Asia+Norteamérica.
Para forwarders y operadores de logística 4PL
- Integrar monitoreo geopolítico en la operación diaria.
- Desarrollar capacidades para manejar cargas proyecto (sobredimensionadas, energéticas, automotrices).
- Optimizar transporte multimodal y cruces fronterizos.
- Especializarse en regulaciones sensibles (tecnología, dual-use, USMCA).
- Digitalizar visibilidad: TMS, WMS, inteligencia logística.
Conclusión
La geopolítica dejó de ser un fenómeno abstracto: hoy determina rutas, costos, regulaciones y riesgos en comercio exterior.
China y EE.UU. protagonizan una competencia estructural que seguirá moldeando el comercio mundial durante la próxima década.
En medio de esa tensión, México emerge como un actor indispensable, integrándose a un ecosistema de producción norteamericano que exige eficiencia logística, cumplimiento regulatorio y visión estratégica.
El futuro comercial será de quienes logren interpretar la geopolítica, anticipar riesgos y construir cadenas de suministro resilientes.
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